En la oscuridad de la noche,
En el silencio mental,
Cuadradas son las sensaciones,
Oscuro es mí actuar,
Asesinándome,
De manera habitual,
Pienso y existo,
Tratando arreglar,
Las cosas más simples,
Que son universos de complejidad,
Ensuciando mi belleza,
Esa belleza oscura,
Oscura como el mal.
Me alimento del corazón,
Estrangulo mi estomago,
Abro el casco cerebral,
Defino los sin sentidos,
Abrazo a mi maldad,
Como el hijo ciego y monstruoso,
Que deseo querer,
Para entrar en una tregua,
Y no pelearnos más.
Estoy terminando los últimos ciclos,
Estoy vomitando mi sensibilidad,
Estructuro monumentos de gel,
Tiro la moneda al cielo,
Y sale cruz o cara dos veces,
Pero nunca la elección,
Que tendría que quedar.
Aunque estoy debatiendo siempre,
La punta de lanza integra otra vez,
Como siempre nunca definitiva,
Siempre dejando entrever,
Que las cosas simples me desafían sin querer,
Y yo estúpido e inseguro,
Las transformo en grandes estructuras,
Que aterrorizan mi ser,
Caminan detrás de mí,
Yo corro delante sin ver,
Solo mi nariz arrastrada,
Apuntando y tapando a la vez.
Ya debo terminar el juego,
Del gato y el ratón de una vez,
Me persigo y corro,
Y nunca podre caer,
En las manos de alguno de ellos,
Si elijo ser alguno,
Creo yo podre al fin,
Ser libre,
De dejarme ser.
No hay comentarios:
Publicar un comentario